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jueves, 17 de agosto de 2017

Detectan por primera vez el «asesinato» termonuclear de una estrella

Sorprenden «in fraganti» a una supernova engullendo a una estrella compañera. Esto permitirá comprender mejor la cuasa de las supernovas de tipo Ia

Remanente generado tras una explosión de supernova de tipo Ia - NASA/CXC/U.Texas

Los astrónomos han logrado observar un evento cósmico del que hasta ahora apenas se tenían indicios. Por primera vez, han observado las etapas más iniciales de una explosión de supernova, en las que una gran ola de gas y energía engullen a una estrella vecina. Las observaciones, que han sido logradas gracias al telescopio robótico PROMPT (Chile), han sido publicadas recientemente en The Astrophysical Journal Letters, tal como ha informado la Universidad de Arizona.
«Ha sido una de las "capturas" más tempranas logradas. La explosión –de supernova– comenzó apenas un día o unas horas antes», ha explicado David Sand, astrónomo de la Universidad de Arizona y coautor de la investigación.

El fenómeno detectado es una supernova de tipo Ia, una explosión termonuclear ocurrida en el núcleo abandonado de una estrella muerta, y que se llama enana blanca. Estas gigantescas explosiones, que pueden hacer que en el cielo aparezca un nuevo punto de luz, se producen cuando una enana blanca atrapa el gas de una estrella compañera en un sistema binario (formado, efectivamente, por dos estrellas). Llegado cierto momento, la temperatura de la enana blanca sube tanto como para iniciar reacciones de fusión nuclear. Estas pueden activar una gran explosión termonuclear capaz de destruir a ambas.

Simulación de una supernova de tipo Ia engullendo a una estrella. El choque entre ambas emite un pico de luz ultravioleta- Dan Kasen

Aunque los astrónomos han obtenido una inquietante diapositiva del momento preciso en que la supernova comienza a engullir a su estrella compañera, este «crimen» ocurrió hace millones de años. El evento, al que han designado como SN 2017cbv, tuvo lugar en la galaxia NGC 5643, y a una distancia de 55 millones de años luz. Por eso no ha sido hasta ahora, en concreto hasta el 10 marzo, cuando los astrónomos han podido observar el comienzo de la explosión de la supernova. A pesar de la increíble distancia a la que se encuentra el estallido, este fenómeno se ha convertido en una de las supernovas más cercanas detectadas en los últimos años.
La premura de los astrónomos ha sido clave. En primer lugar fue detectada por el proyecto del sondeo DLT 40, que en inglés quiere decir «distancias inferiores a los 40 Megaparsecs», y que se especializa en distancias inferiores a 120 millones de años luz. Este sondeo usa una red de telescopios que cada noche sigue de cerca el comportamiento de 500 galaxias.
La supernova SN 2017cbv, a las afueras de la galaxia NGC 5643- B.J. Fulton/Caltech

Entre todos ellos, el PROMPT fue el primero en detectar el evento. En respuesta y en apenas cuestión de minutos, el astrónomo David Sand activó otra red de telescopios, la LCO («Las Cumbres Observatory»), para vigilar de cerca la evolución de la explosión SN 2017cbv.




La causa de las explosiones de estrellas

Estas observaciones pueden ayudar a comprender mejor cuál es el origen de las supernovas de tipo Ia, un fenómeno cuya naturaleza se ha debatido durante 50 años. «Para convertirse en una supernova de tipo Ia, una enana blanca no puede lograrlo por sí sola. Necesita algún tipo de compañera, y estamos tratando de averiguar cómo es esta», ha dicho David Sand.
Una teoría dice que estas supernovas ocurren cuando una enana blanca atrapa el gas de una estrella vecina. Otras que pueden ocurrir cuando dos enanas blancas giran una en torno a la otra y finalmente chocan y se fusionan.
Gracias a la rápida reacción de los telescopios, los astrónomos han podido detectar una curva de luz azulada que, según los científicos, solo puede haber sido causada si la supernova se originó a partir del primer mecanismo. «Creemos que lo que pasó fue el primer escenario», ha explicado Sand. «El aumento de la curva de luz se podría haber generado cuando el material de la enana blanca golpeó a su estrella compañera».
Posible causa de las supernovas de tipo Ia: el choque entre dos enanas blancas- NASA/CXC/M.Weiss

La muerte de una gran estrella

Los datos sugieren que esta vecina es una gran estrella, que mide al menos 20 radios solares. Cuando la enana blanca estalló, el gas creó una onda de choque que chocó con su compañera y emitió un pico de luz azulado y muy rico en luz ultravioleta, que no podría haber sido causado si las dos estrellas fueran enanas blancas.
«Hemos estado buscando este efecto, una supernova chocando con su estrella compañera, desde que se predijo en 2010», ha dicho Griffin Hosseinzadeh, investigador en la Universidad de California, Santa Bárbara, y primer autor del estudio. «Habíamos visto indicios antes, pero esta vez la evidencia es sobrecogedora. ¡Los datos son muy hermosos!».
Causa probable de la supernova observada: una enana blanca robó el gas de otra estrella mayor y estalló- NASA/CXC/M.Weiss

Según Sand, es probable que las supernovas de tipo Ia sean causadas por los dos mecanismos: el choque de enanas blancas, o el «robo» del gas de una estrella grande por parte de una de estas.
«Observar una supernova como SN 2017cbv es un importante paso en la dirección de entender cuál es la causa más frecuente de estas supernovas», ha dicho David sand. «Si las capturamos cuando son realmente jóvenes, podemos entender mejor estos procesos, y esto nos permitirá comprender mejor el cosmos, incluyendo el misterio de la energía oscura».
Las supernovas de tipo Ia son uno de los «faros» más usados por los astrónomos para estimar distancias en el Universo. Por término medio, solo se produce una de estas explosiones cada siglo en una galaxia como la Vía Láctea. Por eso es muy importante rastrear un número alto de galaxias y además seguir de cerca a cada una de estas supernovas, especialmente al comienzo de la explosión.

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jueves, 12 de enero de 2017

El telescopio Hubble capta el impresionante momento en que colisionan millones de estrellas

El violento encuentro de millones de estrellas se produjo tras un 'sacudón' gravitacional.


La delicada "mancha" en el espacio que aparece en una imagen recientemente publicada por la NASA es mucho más turbulenta de lo que parece al principio: el telescopio espacial Hubble ha captado allí la colisión de dos galaxias. La bella imagen muestra cómo colapsan lentamente dos galaxias espirales ricas en gas.
Este objeto celestial, bautizado como IRAS 14348-1447 debido al satélite astronómico infrarrojo (IRAS) responsable de su descubrimiento, es el violento encuentro de millones de estrellas después de un 'sacudón' gravitacional ocasionado cuando las dos galaxias se acercaron demasiado.
Situada a más de 1.000 millones de años luz de la Tierra, la IRAS 14348-1447 es conocida como una galaxia infrarroja ultraluminosa, porque brilla intensamente en la parte infrarroja del espectro. La enorme cantidad de gas molecular presente en ella le da un aspecto giratorio, con colas y neblinas.
En noviembre del año pasado otra colisión galáctica fue captada por radiotelescopios del Atacama Large Millimeter Array en Chile. Una galaxia conocida como IC 2163 rozó a otra llamada NGC 2207, creando una violenta pero hermosa formación a 114 millones de años luz de la Tierra.

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domingo, 8 de enero de 2017

Vida después de la muerte: estrellas devoradas por agujeros negros renacen como bolas de gas

Los astrónomos señalan que es probable que este proceso tenga lugar en la mayoría de las galaxias que contienen agujeros negros gigantes.

Imagen IlustrativaNASA / M. Helfenbein, Yale University / OPAC

Una nueva investigación ha descubierto que una estrella destruida por la poderosa gravedad de un agujero negro supermasivo puede renacer en forma de enormes bolas de gas de tamaño planetario que luego se catapultan a través de la Vía Láctea a velocidades de 32 millones de kilómetros por hora.
Tras desarrollar un código informático especial, un equipo de investigadores del Centro Smithsoniano de Astrofísica de Harvard, liderado por Eden Girma, ha descubierto que estas bolas cósmicas podrían llegar a unos pocos cientos de años luz de la Tierra, pero en su mayoría son expulsados de nuestra galaxia debido a sus altas velocidades.
El coautor del estudio James Guillochon, por su parte, señala que es probable que el mismo proceso tenga lugar en la mayoría de las galaxias que contienen agujeros negros gigantes. "Otras galaxias como Andrómeda disparan estas bolas hacia nosotros todo el tiempo", dijo.
Pero si bien estos objetos parecen planetas, pues su masa está a medio camino entre la de Neptuno y varias veces la de Júpiter, su formación es mucho más rápida que la de un planeta, unos cuerpos que tardan millones de años en completarse. El agujero negro solo necesita un día para destruir la estrella, y los fragmentos de esta tardan solo un año en combinarse para renacer como bolas de gas.
Sin embargo, su viaje a la Tierra no es tan rápido, ya que tarda un millón de años, estiman los científicos.

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En el 2022 desde la Tierra se podrá observar una colisión de estrellas a simple vista

La predicción de un astronómo estadounidense, una vez cumplida, será la primera en la historia.


Dentro de 5 años los habitantes de la Tierra podrán ser testigos del nacimiento de un cuerpo celeste tras el choque de dos estrellas, según se afirma en una publicación reciente de la Universidad de Calvin, estado de Michigan, EE.UU.
El hecho ocurrió en el siglo III d.C. como resultado de la colisión de dos estrellas, identificadas bajo el código 'KIC 9832227', pero la luz producida tras su choque tardará en llegar a la Tierra unos 1.800 años.
La estrella 'recién' nacida será visible en el año 2022 en la constelación de Cygnus. El impacto luminoso puede ser tan fuerte, que la estrella puede convertirse en uno de los objetos más brillantes en el cielo nocturno por unos días.
El autor principal de la investigación, el profesor de la Universidad de Calvin, Larry Molnar, afirma que pronósticos de este tipo "nunca se han hecho antes". A su vez el investigador, una vez cumplido su augurio, será el primero en predecir la colisión de estrellas antes de que su luz alcance la Tierra. 

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martes, 20 de diciembre de 2016

¿Tuvo una compañera la estrella Betelgeuse?

La famosa supergigante roja, la más cercana a la Tierra, pudo haber devorado a una «hermana» hace unos 100.000 años

La estrella Betelgeuse, en infrarrojo - L. Decin/University of Leuven/ESA

Betelgeuse, situada a 600 años luz más allá de Orión, es una de las estrellas más famosas. Esta supergigante roja con nombre de personaje de cuento, la más cercana a la Tierra, está llegando al final de su vida y se ha hinchado hasta muchas veces su tamaño original. Algún día explotará como una supernova, pero nadie sabe cuándo, quizás dentro de 10.000 años, quizás mañana.
Pero ese misterio sobre su futuro está profundamente intrincado con otro sobre su pasado. El astrónomo J. Craig Wheeler, de la Universidad de Texas en Austin (EE.UU.) cree que Betelgeuse no estuvo siempre sola, sino que nació con una estrella compañera, a la que acabó devorando después, hace unos 100.000 años. La investigación aparece publicada en la revista Monthly Notices de la Royal Astronomical Society.
La nueva pista sobre el futuro de Betelgeuse implica su rotación. Cuando una estrella se infla para convertirse en una supergigante, su rotación debe reducir la velocidad. «Es como el clásico giro del patinador de hielo. A medida que abre los brazos, se ralentiza», explica Wheeler. Así sería la rotación de la estrella, que debería ir disminuyendo al tiempo que la estrella se expandía. Pero eso no es lo que el equipo científico encontró.

«No podemos creer la rotación de Betelgeuse», asegura Wheeler. «Está girando 150 veces más rápido que cualquier estrella solitaria». Esto fue lo que puso sobre la pista al investigador. Si Betelgeuse hubiera tenido una compañera en sus orígenes, en una órbita aproximadamente del tamaño que Betelgeuse tiene ahora, y luego hubiera sido devorada, esa estrella transferiría el momento angular de su órbita en torno a Betelgeuse al exterior de la estrella, acelerando su rotación.
Wheeler estima que la estrella compañera habría tenido aproximadamente la misma masa que el Sol, lo que explicaría la velocidad de rotación actual de Betelgeuse de 15 km/seg.

Materia en el espacio

Si Betelgeuse se tragó a su hermana, lo más probable es que la interacción entre ambas hiciera que la supergigante disparara algo de materia hacia el espacio. De hecho, esa materia existe, ya que la estrella, como puede verse en unas imágenes infrarrojas tomadas en 2012 por investigadores de la Universidad de Lovaina en Bélgica con el telescopio Herschel, muestran dos corazas a un lado de la estrella cuyo origen no se sabe con certeza. La teoría de una compañera devorada también podría explicar este hecho.
Wheeler y su equipo de estudiantes prosiguen sus investigaciones sobre esta estrella enigmática. A continuación, esperan sondear Betelgeuse usando una técnica llamada asterosismología, en busca de ondas sonoras que afectan a la superficie de la estrella, para obtener pistas sobre lo que está sucediendo en su interior.

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martes, 13 de diciembre de 2016

Gemínidas 2016: Cómo ver esta noche la lluvia de estrellas del raro asteroide Faetón

La máxima actividad ocurrirá a la una de la madrugada. No hacen falta instrumentos ópticos, solo elegir un lugar oscuro y despejado, alejado de las luces de las ciudades

Meteoros gemínidas sobre los telescopios MAGIC (ORM, IAC) el 13 de diciembre de 2015. También es visible la luz zodiacal y los planetas Venus, Marte y Júpiter - StarryEarth

Las Gemínidas son uno de los dos grandes espectáculos de lluvias de estrellas del año. Abundantes y hermosas, casi nunca defraudan y si no son tan famosas como las Perseidas de agosto es, en buena parte, porque salir al exterior a mirar el cielo en una fría noche de diciembre resulta un plan para el que hay que armarse de valor... y mucha ropa de abrigo. Pero la belleza de las estelas que rompen la oscuridad lo compensa todo. El pasado año, por ejemplo, se observaron casi 200 meteoros por hora (ZHR, tasas horarias cenitales), según informa el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).


Para aquellos que se animen a escudriñar el firmamento, el IAC informa de que la máxima actividad ocurrirá esta noche, poco después de la una de la madrugada (hora peninsular), y también será óptima la noche de mañana miércoles. Las Gemínidas parecerán salir de Cástor y Pólux, las dos estrellas más brillantes de la constelación de Géminis. Eso es lo que se llama su radiante. Los meteoros pueden verse a simple vista, sin necesidad de instrumento alguno. Solo hay que tener un poco de paciencia. Eso sí, los cielos deben ser limpios, exentos de contaminación lumínica artificial y los horizontes despejados. «Conviene fijar la mirada en una zona del cielo y mantenerla, al menos, durante unos minutos. ¡Verás que 'llueven' estrellas!», dicen desde la organización científica. Lo más aconsejable es tumbarse en el suelo, bien provisto de ropa de abrigo.

Faetón, el destructor

Las estrellas fugaces son en realidad pequeños fragmentos dejados por el asteroide (3200) Faetón, en la atmósfera terrestre. Este minúsculo cuerpo celeste es en sí muy desconcertante. El equipo dirigido por Dave Jewitt de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), ayudado por las sondas STEREO de la NASA, se percató en 2010 de que Faetón experimentaba un aumento de intensidad en su brillo. Se trataba de algo nuevo que denominaron «cometa rocoso». Lo que ocurre es que este curioso asteroide se acerca tanto al Sol cada 1,4 años, de manera similar a como lo haría un cometa, que el calor emitido por nuestra estrella quema los residuos de polvo que cubren la superficie rocosa y forma así una especie de «cola de grava». En el perihelio, mínima distancia al Sol, Faeton alcanza los 700ºC.
Con un diámetro de 4 o 5 km, Faetón es un destructor total. «Si chocara con la Tierra, produciría una catástrofe a nivel global que acabaría con especies, incluida probablemente la nuestra», explica Javier Licandro, investigador del IAC. «Aun así, Faetón es un riesgo menor en la lista de los cuerpos potencialmente peligrosos. No obstante, tenemos que controlarlo porque las órbitas de estos pequeños asteroides que pasan tan cerca de la Tierra están afectadas por muchos efectos que pueden hacer que, en un futuro, pudiera derivar en una órbita de colisión».

Luna llena

Esta lluvia, una de las más atractivas para muchos investigadores, fue observada por vez primera en 1862. Este año, la Luna llena coincidirá con el momento de máxima actividad de las Gemínidas y hará que nos perdamos los meteoros más débiles por el aumento de luminosidad ambiental. Aquellos que quieran ver la lluvia cómodamente desde el sofá de su casa pueden conectarse al portal sky-live.tv, que la emitirá en directo mañana miércoles desde Canarias. El tiempo total de la retransmisión será de 20 minutos separados en tres conexiones:
-Conexión 1: Puesta de Sol, 14 diciembre 19:30-19:35 hora peninsular-Conexión 2: Salida Luna, 14 diciembre 20:10-20:15 hora peninsular-Conexión 3: Gemínidas, 14 diciembre 23:00-23:10 hora peninsular
Además de la observación desde tierra, el IAC realizará un experimento conjunto con el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) dentro del proyecto europeo ORISON y en un intento de batir el récord de detección en doble estación de un bólido (Canarias - Península). Se lanzará un globo estratosférico desde Extremadura para grabar la lluvia sin la interferencia de la atmósfera y la Luna. Debido a la gran altura en que se produce el fenómeno (alrededor de 80km) y la transparencia del cielo de la estratosfera, cabe la posibilidad de que sea posible observar un bólido simultáneamente desde ambos lugares. Se ha elegido Extremadura para el lanzamiento desde la Península debido a su óptima disposición y sus cielos limpios de contaminación lumínica.

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domingo, 11 de diciembre de 2016

Resuelven el misterio de las estrellas vampiro que se apagan y se iluminan de nuevo

Los científicos han logrado explicar por qué estas estrellas que devoran a sus vecinas se apagan y vuelven a iluminarse al cabo de cierto tiempo.


Un astrofísico profesional y un astrónomo aficionado se han unido para revelar detalles sorprendentes sobre el fenómeno de los púlsares binarios, que se componen de una estrella ordinaria y un púlsar, una estrella de neutrones que emite mucha radiación y, por este motivo, es una de las más brillantes del cielo. 
El púlsar se comporta como un devorador que consume a la estrella, como un 'vampiro' que absorbe el gas que emite su compañera. A medida que el púlsar gana masa, este pequeño 'vampiro' también gana impulso angular y empieza a girar más rápido. 

Los púlsares no dejan de sorprender a los científicos. Uno de sus misterios es el fenómeno del inconstante brillo de los púlsares, que se iluminan y vuelven a oscurecerse. Hasta ahora los científicos creían que esto sucede porque, a medida que el púlsar gana velocidad, su viento estelar y su radiación aumentan, lo que provoca que se 'apague', empiece a girar a menor velocidad, deje de 'comerse' a su pareja y se vea menos brillante desde la Tierra. Aunque con el tiempo el proceso de devoración se reanuda.
Sin embargo, las investigaciones de André van Staden, un astrónomo aficionado de Sudáfrica que durante 15 meses observó el púlsar binario MSP J1723-2837 con un telescopio instalado en su patio trasero, los científicos han cambiado su opinión sobre el fenómeno de ralentización y oscurecimiento de los púlsares devoradores de estrellas, según expone el portal científico Phys.org. Las observaciones de Van Staden le llevaron a colaborar con John Antoniadis, un profesor del Instituto de Astronomía y Astrofísica de la Universidad de Toronto, en Canadá. 
En su estudio los investigadores han analizado el sistema binario de púlsares MSP J1723-2837 (uno de los más destacados de su tipo) y por primera vez han descubierto una especie de manchas que presenta la estrella mayor (la víctima del púlsar 'vampiro'), lo que les llevó a concluir que el 'donante' tiene un campo magnético que 'apaga' al púlsar, aunque anteriormente los científicos creían que el viento estelar y la radiación del propio 'vampiro' eran la causa de este fenómeno. 

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sábado, 10 de diciembre de 2016

¡No se lo pierdan! Lluvia de meteoros más impresionante del año iluminará el cielo la próxima semana

Se espera que sean visibles hasta 40 meteoritos por hora.


Tras la superluna más brillante de los últimos 68 años, este 13 de diciembre los aficionados al espacio tendrán la oportunidad de contemplar otro impresionante espectáculo celeste: la lluvia de estrellas fugaces y meteoros de las gemínidas, informa Space.
Un experto en meteoros de la NASA, Bill Cooke, ha comentado a Space que esta es la mejor lluvia de estrellas del año. Normalmente son visibles hasta 120 meteoros por hora con los cielos oscuros. Sin embargo, este año este número será inferior, unos 40 por hora, porque la luna llena disminuirá la visibilidad.
Los expertos señalan que desde el hemisferio norte la mejor vista del fenómeno será el 12 de diciembre, mientras que los habitantes del hemisferio sur deben prepararse para el 13 de diciembre.
Para observarlo mejor la agencia espacial recomienda buscar en el cielo nocturno la brillante constelación de Orión, que es fácil de detectar por las tres estrellas en el Cinturón del Cazador. Desde allí hay que mirar hacia arriba y hacia la derecha de Orión para ver la constelación de Géminis, en lo alto del cielo al noreste.

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jueves, 27 de octubre de 2016

Detectan el «bebé» recién nacido de una estrella triple

Por primera vez, los astrónomos han captado en directo el nacimiento de una estrella múltiple dentro de su propio disco de gas, la materia prima con la que se crean inicialmente todas ellas. Esto ayudará a entender mejor cómo se forman

Imagen del sistema estelar triple L1448 IRS3B en la constelación de Perseo. El punto más brillante es la última estrella formada de un triplete - B. Saxton: NRAO/AUI/NSF; ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)

Los científicos creen que más o menos la mitad de las estrellas similares al Sol son en realidad sistemas binarios formados por dos de ellas. Por eso, y a pesar de que no resultan evidentes a simple vista, las estrellas múltiples (formadas por dos o más) son tremendamente importantes en las galaxias.
Un artículo publicado este miércoles en Nature ha tratado de explicar cómo se forman estas estrellas. Para ello, han observado la protoestrella (un embrión) que tiene apenas 150.000 años de edad, un suspiro en la escala de tiempo de las estrellas. Se trata de L1448 IRS3B, un sistema de tres estrellas situado en la constelación de Perseo, a 750 años luz de la Tierra. Gracias a ella, han concluido que estas se forman a causa de un mecanismo que hasta ahora no había tenido mucha atención, la llamada fragmentación a pequeña escala del disco. Esto es interesante, porque contribuye a entender mejor cómo se forman muchas de las estrellas del Universo.
Imagen captada por el VLA de la estrella L1448 IRS3B- John Tobin

«Hemos capturado una instantánea del proceso de formación de una estrella múltiple dentro del disco de un sistema estelar muy joven», ha explicado a ABC John Tobin, primer autor del estudio e investigador en la Universidad de Oklahoma, (Estados Unidos).


Gracias a observaciones con el telescopio ALMA «Atacama Large Millimeter/submillimeter Array», y del «Very Large Array» (VLA) , los investigadores han podido ver en acción el proceso de nacimiento de las estrellas con mucha mayor calidad. Es cierto que hace tiempo que se tenía una idea acerca de cómo ocurre este proceso de nacimiento, pero con esta investigación, las imágenes captadas por los astrónomos han permitido confirmarlo por primera vez.
Así, han verificado que todo comienza cuando una gigantesca nube de gas del espacio colapsa bajo su propia gravedad. A medida que se concentra la materia en un punto, la temperatura va subiendo y llega un momento en que puede arrancar la fusión del hidrógeno (para formar helio normalmente): es entonces cuando se forma una estrella. Después, puede ocurrir que la rotación del gas restante forme un nuevo disco, y entonces en millones de años (un suspiro para las estrellas) se forme una segunda estrella, y del mismo modo después una tercera.
Pero en realidad, el proceso dista de ser tan sencillo. Tal como ha explicado la astrónoma Adele Plunkett, en un artículo publicado en Nature para acompañar a la investigación de John Tobin, en realidad, hasta hoy conviven dos modelos teóricos, ambos «plausibles y esperados, pero no mutuamente exclusivos».
Representación de la formación de la estrellat riple. A la izquierda, un disco de material se fragmenta en protoestrellas. A la derecha se forma un sistema estelar- Bill Saxton, NRAO/AUI/NSF.

Una de las teorías explica cómo se forman las estrellas múltiples más separadas, a través de la fragmentación a gran escala de la nube de gas, a causa de un fenómeno de turbulencias. El segundo, apoyado por el estudio de Tobin, habla de una fragmentación a pequeña escala, motivada por «inestabilidades gravitacionales».

Un Sistema Solar triple

«La mayor diferencia entre ambos procesos es dónde y cómo se formanlas estrellas binarias. La fragmentación a pequeña escala ocurre entro del disco en escalas de 100 UAs (Unidades Astronómicas, aproximadamente el diámetro del Sistema Solar)», ha dicho Tobin. «La fragmentación a pequeña escala ocurre en nubes que se colapsan en múltiples nubes separadas por 1000 UAs». Esta distancia, según el astrónomo, hace que estas estrellas múltiples estén unidas más débilmente, de modo que no es probable que sobrevivan como estrellas múltiples durante miles de millones años, ya que alguna de ellas acabará siendo expulsada antes.
Gracias a investigaciones como esta y a otras muchas, también se puede saber qué es lo que acabará pasando en la estrella triple L1448 IRS3B. Allí, hay una estrella central a solo 61 UAs de la segunda y a 183 de la otra (recordamos que una UA es la distancia entre la Tierra y el Sol). Las tres están rodeadas por un disco de gas en espiral. Pero la situación no seguirá así durante mucho tiempo, en la escala de edad de las estrellas.
«Las estrellas triples son generalmente inestables. Así que más tarde alguna de esas será expulsada a una órbita mucho más amplia, o expulsada por completo», ha pronosticado John Tobin. «Pero como aún hay bastante material en el disco, es posible que se formen planetas. Aunque es difícil predecirlo».

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sábado, 8 de octubre de 2016

La lluvia de Dracónidas inaugura seis semanas del espectáculo astronómico nocturno

Las Dracónidas, las Oriónidas y las Leónidas iluminarán el firmamento durante los meses de octubre y noviembre.


La lluvia anual de estrellas Dracónidas, causada por la colisión de la Tierra con los restos de cometa 21P/Giacobini-Zinner, este año entró en su apogeo durante las noches del 7 y del 8 de octubre, informa el portal EarthSky. Con el cielo despejado, en el hemisferio norte las Dracónidas se pudeden ver en la constelación de Draco, mientras que también se observan desde Estados Unidos, Canadá, Europa y el norte de Asia.
Además de las Dracónidas, el cielo nocturno depara otra lluvia de meteoros en octubre, las Oriónidas, formadas por restos del cometa Halley que se queman en la atmósfera. La mayor cantidad de meteoros, hasta un máximo de 20 por hora, se podrá apreciar el 21 de octubre, aunque la Luna puede obstaculizar su visión.
Las Oriónidas se registran en la constelación de Orión desde el 2 de octubre hasta el 7 de noviembre y preceden a las Leónidas, que irradiarán desde la constelación de Leo. Esa lluvia de meteoros alcanzará una velocidad de 71 kilómetros por segundo y su pico de actividad será el 17 de noviembre, señala la NASA. Con hasta 15 meteoros por hora, tanto las Leónidas como las Oriónidas se podrán admirar en ambos hemisferios.

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La NASA detecta una estrella disparando «balas de cañón» tan pesadas como planetas

Hydrae V, una estrella moribunda situada a 1.200 años luz, libera al espacio enormes burbujas de gas súpercaliente a velocidades de cientos de miles de kilómetros por hora

Representación de los «disparos estelares» de Hydrae V, una gigante roja que está formando una nebulosa planetaria - NASA, ESA, and A. Feild (STScI)

El Universo cada día se parece más a un colosal campo de batalla. Junto a agujeros negros sin control y a los temibles pulsos de rayos X, ahora hay que sumar otro peligro espacial. Este jueves la NASA ha anunciado el hallazgo de una estrella moribunda que con su último aliento está disparando al espacioenormes burbujas de gas súpercaliente, cada una de ellas con la masa de Marte.
La observación, realizada con el telescopio espacial Hubble, les ha permitido estimar que este cañón estelar dispara una vez cada 8,5 años, y que ha estado activo durante los últimos cuatro siglos, tal como se publicó recientemente en «The Astrophysical Journal». Según han dicho, estas «balas de cañón» van a una velocidad tal que les permitiría llegar de la Tierra a la Luna en apenas 30 minutos (frente a los seis días que necesitan las misiones tripuladas).
El cañón estelar es Hydrae V, una hinchada gigante roja que está a 1.200 años luz de la Tierra, y que ya ha perdido la mitad de su masa con su lenta agonía. La etapa de gigante roja ocurre en estrellas moribundas que agotan su combustible nuclear y comienzan a liberar al espacio las capas más externas de su cuerpo, otrora más brillante.

Los astrónomos creen que las esferas de plasma fueron lanzadas por una estrella no visible, que estaría en órbita elíptica en torno a la gigante roja. Esta vecina se acercaría a Hydrae V cada 8,5 años, y cogería una parte del material de las capas externas de la moribunda. Una vez capturado por esta, el gas formaría parte de un disco de acreción, y sería lanzado al espacio después con una velocidad de cientos de miles de kilómetros por hora.

Modelo propuesto para explicar los «disparos». Una pequeña estrella acompaña a la gigante roja moribunda, forma un disco de acreción con gas robado y luego este sale eyectado al espacio- NASA, ESA, and A. Feild (STScI)

Este sistema estelar podría ayudar a explicar toda una variedad de formas en estrellas moribundas que el Hubble ha captado antes, y que se suelen clasificar como parte de nebulosas planetarias. Estas son nubes de gas brillante expulsadas al espacio tras la muerte de estrellas agotadas.
«Sabíamos que este objeto producía esos objetos de alta velocidad, pero ahora ha sido la primera vez en que hemos visto este proceso en acción», ha explicado en un comunicado de la NASA Raghvendra Sahai, investigador del «Jet Propulsion Laboratory» en California. «Creemos que esas burbujas de gas se producen durante la última parte de la vida de una estrella y que ayudan a crear estructuras típicas vistas en nebulosas planetarias».
En los últimos años, el Hubble ha detectado una gran diversidad de formas en estas nebulosas. Se han visto nudos de intensa luz, y se ha especulado que podrían haber ido producidos por jets de estrellas dobles, pero aún no se sabía cómo podían producirse. En este sentido, conviene recordar que la mayoría de las estrellas de la Vía Láctea son dobles (o binarias), lo que quiere decir que están formadas por dos esferas que orbitan entre sí. Por eso, en realidad este tipo de jets no deberían de ser raros.
Nebulosa planetaria de El Cangrejo, formada tras la muerte de una vieja estrella. El gas que formó parte de ella se expande en todas direcciones- NASA, ESA, J. Hester and A. Loll (Arizona State University) - HubbleSite

«Queremos identificar los procesos que causan estas transformaciones tan sorprendentes, desde una estrella roja hinchada a una bonita y brillante nebulosa planetaria», ha dicho Sahai. «Estos cambios dramáticos ocurren en apenas 200 o 1.000 años, un parpadeo en el tiempo cósmico».
El espectrógrafo STIS («Space Telescope Imaging Spectrograph») del Hubble ayudó a entender el panorama. Durante 11 años analizó la temperatura, la localización y el movimiento del gas circundante en Hydrae V. Y los datos revelaron la posición de una cuerda de burbujas súper calientes, cada una de ellas a 9.400 grados centígrados de temperatura, surcando el espacio.
Estas enormes pelotas de gas se enfrían y expanden a medida que se alejan de la estrella, y dejan de ser detectables con la luz visible. Pero telescopios con base en tierra lograron en 2004 detectar a las más lejanas y antiguas de estas burbujas, que al parecer fueron disparadas desde Hydrae V hace 400 años. Otros datos han permitido averiguar que cada 8,5 años Hydrae V cambia la dirección de disparo de estos proyectiles.
Gracias a todo esto, los astrónomos han desarrollado un modelo para estrellas binarias que permite explicar la formación de discos de acreción, en los que se acumula el gas robado a una estrella moribunda, y ademásentender el mecanismo de disparo del «proyectil» de gas súpercaliente.
No se sabe hasta cuándo seguirá disparando la estrella Hydrae V, ni qué ocurrirá con su invisible compañera, a medida que la otra vaya perdiendo masa. Hydrae V disparó su última bala en 2011, y en un futuro próximo los científicos usarán el telescopio ALMA para echar un vistazo a la estrella moribunda, allá donde el Hubble ya no puede ver las «balas» más frías.

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jueves, 6 de octubre de 2016

¿Cuándo y cómo podremos ver la lluvia de estrellas Oriónidas?

Estos meteoros, rápidos y brillantes, proceden del famoso cometa Halley

Un brillante meteoro de las Oriónidas fotografiado en 2008 por el astrónomo aficionado Rich Swanson, en Sierra Vista, Arizona (EE.UU.) - NASA

En estos momentos, la Tierra está atravesando la cola del cometa Halley.Puede sonar algo aterrador, pero ocurre cada año por estas fechas. En realidad, este acontecimiento es lo que permite que, desde hace unos días y hasta el 7 de noviembre, caiga del cielo una hermosa lluvia de estrellas rápidas y brillantes, las Oriónidas.
Lo cierto es que el pico de esta lluvia, cuando pueden verse más meteoros cruzando el cielo, ocurrirá la noche del 20 al 21 de octubre, con 23 meteoros por hora, y se extenderá varios días seguidos. En ese momento, nuestro planeta atravesará la parte más densa de la cola del cometa, pero entonces nos encontraremos bajo la luz de la luna menguante, lo que puede perjudicar la observación.

Por ese motivo, desde la revista EarthSky aconsejan empezar a buscar estas estelas a principios de octubre, y conformarse con una o dos en un cielo sin luna. No son muchas y su localización requerirá algo de paciencia, pero quizás pueda haber alguna muy brillante.
Para observar esta lluvia, visible en todo el mundo, no hace falta telescopio ni prismáticos. Lo más aconsejable es buscar un lugar oscuro, alejado de las luces de las ciudades, donde colocar una hamaca o una manta para tumbarse, bien abrigado y con los ojos bien abiertos. El horizonte debe ser limpio, sin edificios, montañas o árboles altos que entorpezcan nuestros propósitos.

Incandescente

Los meteoros parecen salir de la constelación de Orión, de ahí su nombre, justo al norte de la brillante estrella Betelgeuse. Hay que estar muy atentos, porque viajan a más de 66 km por segundo. Estos meteoros veloces tienen tendencia a estallar, por lo que en ocasiones dejan flujos incandescentes de escombros a su paso que permanecen durante unos minutos. Y son una belleza.
La lluvia procede del famoso cometa Halley, cuyo último paso por las cercanías de la Tierra tuvo lugar en 1986. Esta roca vuelve a las proximidades de nuestro planeta cada 76 años y fue observada incluso por los antiguos griegos. El Halley también produce la lluvia de las Eta Acuáridas, cuyo máximo de actividad ocurre el 6 de mayo.

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martes, 4 de octubre de 2016

Crece el misterio de Tabby, la estrella más rara de la galaxia

Un grupo de astrónomos encuentra nuevos comportamientos extraños en la «estrella de la megaestructura alienígena»


Los astrónomos no ganan para sustos cuando se trata de la estrella KIC 8462852, también conocida como "estrella de Tabby". Y si ya la consideraban como "la más extraña de toda la galaxia", debido a sus erráticos e inexplicables cambios de luminosidad, lo que acaba de encontrar ahora un equipo de astrónomos del Instituto Carnegie y del Caltech no ha hecho más que acrecentar el misterio.
Los hallazgos de Josh Simon y Ben Montet, en efecto, ya causaron gran revuelo entre la comunidad científica cuando fueron revelados en agosto, antes de su publicación en una revista científica. Pero ahora su trabajo acaba de ser aceptado por la prestigiosa Astrophysical Journal.
En 2015, se descubrió que KIC 8462852 experimentaba una serie de eventos de atenuación de su brillo muy breves e intensos. Esos eventos, además, no seguían un patrón regular y parecían producirse de forma aleatoria. Un comportamiento jamás observado en ninguna otra estrella y que hasta el momento ha sido imposible de explicar.
Ahora, Simon y Montet se han dado cuenta de que además de estos rápidos e inexplicables cambios de brillo, la estrella se ha ido oscureciendo también lenta pero constantemente, durante los cuatro años que lleva observándola el telescopio espacial Kepler.
Las posibles explicaciones para los rápidos cambios de luminosidad de la estrella de Tabby van desde un enorme enjambre de cometas (que al pasar por delante la oscurecerían aleatoriamente) a una hipotética estructura artificial creada por alienígenas alrededor del astro para obtener de él su energía.
Normalmente, las estrellas parecen oscurecerse cuando un objeto sólido, como un planeta o una nube de polvo, pasa por delante de ellas y nos oculta una parte de su brillo durante un tiempo. Pero esos cambios suelen ser regulares (se producen una vez en cada órbita del planeta a su alrededor) yno aleatorios y tan abruptos como los detectados en KIC 8462852. De hecho, un planeta enorme como Júpiter solo provocaría un oscurecimiento del 1% del brillo de la estrella, y no cerca de un 15%, como es el caso.

Imágenes de Kepler

Estimulados por la polémica suscitada en torno a su anuncio del pasado agosto de que el brillo de la estrella había disminuido hasta un 14% entre los años 1890 y 1989, Montet y Simon decidieron investigar su comportamiento en una serie de imágenes de calibración del Kepler que hasta ahora no habían sido utilizadas para mediciones científicas.
"Creíamos que estos datos podrían confirmar o refutar estos oscurecimientos a largo plazo de la estrella, y quizá incluso explicar los súbitos cambios de brillo observados en KIC 8462852", explica Simon.
Pero no fue así. Y en lugar de una solución al misterio, Simon y Montet hallaron que, durante los tres primeros años de observación del Kepler, KIC 8462852 se había oscurecido por lo menos un 1%. Y que, para colmo, su brillo había vuelto a disminuir en otro 2% durante los seis meses siguientes, para estabilizarse después durante el tiempo restante de la misión espacial.
Para obtener estos sorprendentes resultados, los dos dos investigadores compararon las imágenes de la estrella de Tabby con las de otras 500 estrellas similares también observadas por el Kepler durante el mismo periodo, y hallaron que una pequeña fracción de ellas mostraban leves oscurecimientos durante los tres años de observación del telescopio espacial. Pero ninguna de ellas exhibía un oscurecimiento tan grande en apenas seis meses, ni un cambio de brillo total del 3% en apenas tres años.

Un cambio «sorprendente»

En palabras de Montet, "el cambio de brillo constante en KIC 8462852 esrealmente sorprendente. Y nuestras mediciones durante cuatro años, enormemente precisas, demuestran que la estrella realmente está reduciendo su brillo con el tiempo. Lo cual no tiene precedentes en esta clase de estrellas, ni hemos logrado encontrar en los datos del Kepler otra que haga lo mismo".
"Esta estrella ya era totalmente única -añade Simon- debido a sus inexplicables episodios de oscurecimiento. Pero ahora hemos visto que tiene, además, otros comportamientos igualmente extraños. Por un lado se oscurece lenta y continuamente por lo menos durante tres años, para de repente perder brillo en episodios puntuales y mucho más rápidos".
Los astrónomos ya tenían problemas para explicar las súbitas caídas de brillo de KIC 8462852, y los nuevos resultados no han hecho más que ponerles las cosas aún más difíciles. Simon y Montet creen que la mejor explicación para explicar el rápido oscurecimiento del 2% en apenas seis meses podría ser lacolisión o rotura de un planeta en el sistema, lo que habría creado una gran nube temporal de escombros y polvo capaz de bloquear parte del brillo de la estrella. Sin embargo, eso no explicaría el "oscurecimiento a largo plazo" observado durante los tres años de observación del Kepler y sugerido por antiguas mediciones de la estrella, algunas de ellas de finales del siglo XIX.
"Supone un gran desafío -concluye Montet- conseguir una buena explicación para una estrella que hace tres cosas diferentes que nunca habían sido vistas con anterioridad. Pero estoy convencido de que estas observaciones nos proveerán de una importante pista para resolver el misterio de KIC 8462852".

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