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jueves, 26 de octubre de 2017

Un "objeto interestelar" cumple una visita sorpresa a nuestro sistema solar

El asteroide A/2017 U1 tiene unos 400 metros de diámetro y se está moviendo "notablemente rápido".

NASA/MSFC/Jacobs Technology/ESSSA/Aaron Kingery

Mediante un telescopio espacial se ha detectado un objeto que, según estiman los astrónomos, proviene de fuera del sistema solar.
La página web de la NASA precisa que el objeto -previamente designado como C/2017 U1 y ahora denominado 'A/2017 U1'- fue detectado el pasado 19 de octubre por el telescopio Pan-STARRS 1, situado en el volcán de Haleakala (Hawái, EE.UU.). En un primer momento los astrónomos lo consideraron un cometa, pero ahora sugieren que se trataría de un asteroide.

La NASA indica que podría ser el primer "objeto interestelar" jamás observado y confirmado por los astrónomos. El A/2017 U1 tiene unos 400 metros de diámetro y se está moviendo "notablemente rápido". De momento, los científicos trabajan para obtener más observaciones de otros telescopios. En cuanto se recopilen y se analicen los datos, los astrónomos confían en saber más del origen y, posiblemente, de la composición del objeto espacial.

Rob Weryk, investigador del Instituto para la Astronomía de la Universidad de Hawái, fue el primero en identificarlo. Según dijo, "su movimiento no podía explicarse como la órbita de un asteroide o de un cometa de nuestro sistema solar". Con ello, el científico estimó que el astro "llegó desde fuera del sistema solar".
Por su parte, Davide Farnocchia, investigador del Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA, en Pasadena (California, EE.UU.), afirmó que el A/2017 U1 se está moviendo tan "extremadamente rápido y siguiendo tal trayectoria", que se puede "decir con certeza que este objeto se está dirigiendo hacia fuera del sistema solar y no va a regresar".

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jueves, 21 de septiembre de 2017

El Hubble descubre un objeto único en el Sistema Solar

Se trata de dos asteroides que orbitan entre sí y tienen características de un cometa, como una cabellera brillante y una larga cola

Impresión artística del asteroide binario - ESA

El Telescopio Espacial Hubble de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) ha observado un objeto único en el Sistema Solar, dos asteroides que orbitan entre sí y exhiben características semejantes a un cometa, como una larga cola y una cabellera (coma) brillante. Resulta el primer asteroide binario conocido que también ha sido clasificado como un cometa. La investigación se presenta en un artículo publicado en la revista Nature esta semana.


En septiembre de 2016, justo antes de que el asteroide 288P hiciera su aproximación más cercana al Sol, se situó lo suficientemente cerca de la Tierra como para permitir a los astrónomos una visión detallada gracias al Hubble.
Las imágenes de 288P, que se encuentra en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, revelaron que en realidad no era un solo objeto, sino dos asteroides de casi la misma masa y tamaño, orbitando entre sí a una distancia de unos 100 kilómetros. Ese descubrimiento fue en sí mismo un hallazgo importante. Debido a que se orbitan entre sí, se pueden medir las masas de los objetos en esos sistemas.
Pero las observaciones también revelaron actividad en curso en el sistema binario. «Detectamos indicaciones fuertes de la sublimación del hielo de agua debido al aumento del calor del Sol, similar a cuando se crea la cola de un cometa», explica Jessica Agarwal, del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar , Alemania y autora principal de la investigación. Esto convierte a 288P en el primer asteroide binario conocido que también se clasifica como un cometa del cinturón principal.

Entender el origen y la evolución de los cometas del cinturón principal -asteroides orbitando entre Marte y Júpiter que muestran actividad similar a un cometa - es un elemento crucial en nuestra comprensión de la formación y evolución de todo el Sistema Solar. Estos objetos pueden ayudar a contestar cómo llegó el agua a la Tierra. Dado que sólo se conocen unos pocos objetos de este tipo, para los científicos 288P se presenta como un sistema extremadamente importante para futuros estudios.

Desde hace 5.000 años

Las características de 288P, como la separación de los dos componentes, el tamaño prácticamente igual de ambos, la elevada excentricidad y la actividad similar a un cometa, lo hacen único entre los pocos asteroides binarios conocidos en el Sistema Solar. La actividad observada de 288P también revela información sobre su pasado, señala Agarwal: «El hielo superficial no puede sobrevivir en el cinturón de asteroides para la edad del Sistema Solar, pero puede ser protegido durante miles de millones de años por un manto de polvo refractario».
A partir de esto, el equipo llegó a la conclusión de que 288P ha existido como un sistema binario desde hace solo unos 5.000 años. «El escenario de formación más probable de 288P es una ruptura debido a la rotación rápida. Después de eso, los dos fragmentos pueden haber sido separados aún más por la rotación de sublimación».
El hecho de que 288P sea tan diferente de todos los otros asteroides binarios conocidos plantea algunas preguntas acerca de si no es sólo una coincidencia que presenta tales propiedades únicas. Como encontrar 288P incluyó mucha suerte, es probable que siga siendo el único ejemplo de su tipo durante mucho tiempo. «Necesitamos más trabajo teórico y observacional, así como más objetos similares al 288P, para encontrar una respuesta a esta pregunta», concluye la investigadora.


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miércoles, 30 de agosto de 2017

El mayor asteroide jamás visto por la NASA se acercará a la Tierra este viernes

El objeto celeste podrá ser observado desde la superficie terrestre con la ayuda de pequeños telescopios.


El asteroide Florence, de 4,4 kilómetros de diámetro, se acercará a nuestro planeta este 1 de septiembre. Se espera que pase a una distancia de 7 millones de kilómetros de la Tierra, que supone 18 veces la distancia entre nuestro planeta y la Luna.
"Florence es el mayor asteroide en pasar tan cerca de nuestro planeta desde que se estableció el programa de la NASA de detección y seguimiento de asteroides", comentó Paul Chodas, director del Centro de Estudios de Objetos Próximos a la Tierra (CNEOS) de la NASA. 
La agencia espacial estadounidense hizo público un video en el que se ve la trayectoria del asteroide, descubierto en 1981. El objeto celeste será visible con telescopios pequeños durante varias noches mientras atraviesa las constelaciones de Piscis Austrinus, Capricornus, Aquarius y Delphinus.

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domingo, 6 de agosto de 2017

Localizan una nueva huella de los orígenes: los primitivos asteroides oscuros

Tienen 4.000 millones de años de edad y son los más antiguos del Cinturón de Asteroides

Los asteroides nacieron a partir de la fractura de planetesimales - NASA

Entre la enorme masa de Júpiter y la presencia del pequeño planeta Marte hay una región de equilibrio donde se han quedado rezagados parte de los restos de la formación del Sistema Solar: el cinturón de asteroides.
Tal como ha informado Sciencemag.org, un artículo publicado esta semana en Science ha revelado que una parte de estas rocas han estado girando ahí desde los primeros días de vida del Sistema Solar. Después de reconstruir la forma de los antiguos planetesimales, los primitivos fragmentos que chocaron entre sí y generaron planetas o asteroides, han descubierto que entre los restos hay un grupo de asteroides muy antiguos, a los que se les conoce como asteroides oscuros, que pueden aportar nueva información sobre los orígenes de nuestro sistema planetario.

Al contrario que los otros asteroides, que son más brillantes y más reflectivos, los asteroides oscuros tienen órbitas más abiertas y no son tan visibles.
Después de haber sumado los tamaños de los asteroides oscuros de la actualidad, los investigadores han llegado a la conclusión de que los planetesimales oscuros correspondientes, fragmentos que originaron estos asteroides cuando se fracturaron, aparecieron hace 4.000 millones de años, haciendo que estas rocas sean una de las familias más antiguas del cinturón de Asteroides. De hecho, se calcula que la mayoría se formó hace 1.000 millones de años.
Con esta información, los investigadores han concluido que los planetesimales oscuros de los orígenes no eran más menores a 35 kilómetros de largo, lo que tiene implicaciones a la hora de entender cómo se formaron los asteroides de la región y cómo influyeron en la evolución del Sistema Solar.

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sábado, 22 de julio de 2017

Un asteroide del tamaño de un campo de fútbol pasará muy cerca de la Tierra este domingo

Conocido como '2017 BS5', fue descubierto en enero por el observatorio de Haleakala (Hawái) y viaja a una velocidad de 5,8 kilómetros por segundo.


Este domingo 23 de julio, un asteroide de entre 40 y 90 metros de diámetro pasará muy cerca de la Tierra, según ha informado el programa de Objetos Cercanos de la Tierra (NEOs, por sus siglas en inglés), del Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA.
Conocido como '2017 BS5', el asteroide fue descubierto en enero por el observatorio de Haleakala de Hawái y viaja a una velocidad de 5,8 kilómetros por segundo. Se acercará a una distancia de 1,9 millones de kilómetros de la Tierra, lo que equivale a 3,2 distancias lunares.
Se espera que el paso de 2017 BS5 no represente ningún riesgo y será el primero de varios acercamientos de cuerpos celestes que se producirán en el trascurso del año. Al respecto, Ron Baalke, un científico de la agencia espacial, publicó el pasado mes de mayo una lista de varios asteroides conocidos que se aproximarán a menos de cinco lunas de distancia.

Entre ellos se destaca el '2012 TC4', que pasará por nuestro planeta el 12 de octubre. Se estima que el tamaño de su diámetro puede variar de 12 a 40 metros y algunos astrónomos aseguran que la probabilidad de que choque contra la Tierra es bastante alta, ya que estará a tan solo 0,23 distancias lunares.
A comienzos de julio la NASA reveló un plan para desviar asteroides para la defensa planetaria llamado 'Prueba de Redireccionamiento de Doble Asteroide' (DART, por sus siglas en inglés). Este proyecto es único en su clase y buscará utilizar "la técnica de impacto cinético", para por primera vez alterar la dinámica de un asteroide.

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viernes, 2 de diciembre de 2016

Este es el asteroide más pequeño conocido

Apenas mide 2 metros y es uno de los más brillantes cercanos a la Tierra. Pasó a un tercio de la distancia de la Luna

Muchos asteroides pequeños pasan cerca de la Tierra, pero se sabe poco sobre ellos - NASA / JPL-Caltech)

Astrónomos han observado el asteroide más pequeño jamás caracterizado en detalle. De solo 2 metros de diámetro, los científicos bromean con que la pequeña roca espacial es lo suficientemente diminuta para que una persona la monte a horcajadas, como una hipotética secuela espacial de la icónica escena de la película «¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú», de Stanley Kubrick.
No están los tiempos para esta clase de humor, así que mejor centrarnos en la ciencia. El asteroide, llamado 2015 TC25, es también uno de los más brillantes cercanos a la Tierra que se haya descubierto. Utilizando datos de cuatro telescopios diferentes, un equipo de astrónomos dirigido por Vishnu Reddy, profesor asistente en el Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona (UA), informa que la roca refleja aproximadamente el 60% de la luz solar que cae sobre ella.
Descubierto por el Catalina Sky Survey de la UA, el asteroide fue estudiado por los telescopios basados en tierra durante un sobrevuelo cercano en el que este micromundo se acercó a 128.000 kilómetros de la Tierra, un mero tercio de la distancia a la Luna.
En un artículo publicado en The Astronomical Journal, Reddy sostiene que las nuevas observaciones del Telescopio Infrarrojo de la NASA y del radar de Arecibo muestran que la superficie de 2015 TC25 es similar a un tipo raro de meteorito altamente reflectante llamado aubrito. Consiste en minerales muy brillantes, en su mayoría silicatos, que se formaron en un ambiente libre de oxígeno, basáltico, a muy altas temperaturas. Sólo uno de cada 1.000 meteoritos que caen en la Tierra pertenecen a esta clase.

«Esta es la primera vez que tenemos los datos ópticos, infrarrojos y de radar en un pequeño asteroide, que es esencialmente un meteoroide», afirma Reddy. «Se puede pensar en él como un meteorito flotando en el espacio, que no ha golpeado la atmósfera y todavía no ha llegado al suelo».
Pequeños asteroides cercanos a la Tierra como 2015 TC25 están en el mismo rango de tamaño que los meteoritos que caen sobre la Tierra. Los astrónomos los descubren con frecuencia, pero no se sabe mucho acerca de ellos, ya que son difíciles de caracterizar. Mediante el estudio de estos objetos con más detalle, los investigadores esperan entender mejor los objetos de los que se originan estos meteoritos.
Los asteroides son restantes fragmentos de la formación del sistema solar, que en su mayoría giran alrededor del Sol entre las órbitas de Marte y Júpiter. Los asteroides cercanos a la Tierra son un subconjunto de cruza nuestra trayectoria. Hasta ahora, se han descubierto más de 15.000.

Entender el origen

Los científicos están interesados en esos meteoroides, ya que son los precursores de los meteoritos que impactan en la Tierra. «Si podemos descubrir y caracterizar asteroides y meteoroides así de pequeños, entonces podremos entender la población de objetos de los que se originan: asteroides de gran tamaño, que tienen una probabilidad mucho menor de impactar en la Tierra», explica. «En el caso de 2015 TC25, la probabilidad de que nos golpee es bastante pequeña».
El descubrimiento también es la primera evidencia de un asteroide que carece de la típica manta de polvo -llamada regolito- de la mayoría de los asteroides más grandes. En lugar de eso, 2015 TC25 consiste esencialmente en roca desnuda. El equipo también descubrió que es una de las rocas cercanas a la Tierra más rápidas jamás observadas, completando una rotación cada dos minutos.
Probablemente, 2015 TC25 es lo que los científicos planetarios llaman monolítico, lo que significa que es más similar a un tipo de «roca sólida» que a una «pila de escombros», al igual que muchos asteroides grandes, que a menudo consisten en muchos tipos de rocas unidas por la gravedad y la fricción. Bennu, el objetivo de la misión de retorno de muestras Osiris-Rex, es de este último tipo.
En lo que se refiere al origen del pequeño asteroide, Reddy cree que probablemente fue desprendido por otra roca que impactó en su madre, 44 Nysa, un asteroide del cinturón principal lo suficientemente grande como para cubrir la mayor parte de la ciudad de Los Ángeles.
«Ser capaz de observar asteroides pequeños como éste es como mirar muestras en el espacio antes de que golpeen la atmósfera y se conviertan en el suelo», dice Reddy. «También nos da un primer vistazo a sus superficies en perfecto estado antes de que caigan a través de la atmósfera».


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viernes, 4 de noviembre de 2016

Un asteroide rozó la Tierra horas después de ser descubierto

2016 VA, una roca de entre siete a 22 metros de longitud, pasó a cinco veces menos la distancia de la Tierra a la Luna el pasado miércoles

2016 VA, el punto central, fotografiado por primera vez el 1 de noviembre, horas antes de «rozar» la Tierra - Virtual Telescope Project

El pasado miércoles una roca de entre 7 a 22 metros de longitud pasó a solo 77.000 kilómetros de nuestro planeta, un trecho equivalente a la quinta parte de la distancia que hay entre la Tierra y la Luna. Esto ocurrió el pasado miércoles, a la 1.32 de la madrugada (hora peninsular española).
Tal como informó el Minor Planet Center (MPC) en Cambrigde, Massachusetts, la roca, que fue bautizada como 2016 VA, viajaba a 77.000 kilómetros por hora en relación con la Tierra. Fue descubierta tan solo horas antes, por astrónomos del «Moun Lemmon Survey», en Arizona (Estados Unidos).
Para hacerse una idea de lo que significan los 77.000 kilómetros de distancia a la Tierra, se puede comparar esa cantidad con la altura de los satélites de órbita geoestacionaria, que están a cerca de 36.000 kilómetros.

En busca de asteroides

Este tipo de descubrimientos de pequeños asteroides en las proximidades de la Tierra no son raros. De hecho, se suelen descubrir 30 nuevos asteroides próximos a la Tierra cada semana, y ya se han acumulado un total 15.000.
En los últimos años ha mejorado la capacidad de detectar estas rocas. Tal como informa la NASA, en la web de su programa de búsqueda y seguimiento de asteroides próximos a la Tierra («Near Earth Objetcs», NEOs), desde 2013 se ha incrementado en un 50 por ciento la cantidad de asteroides descubiertos.
Según la NASA, un NEO es aquel cuya órbita le acerca a la Tierra a una distancia de al menos 1,3 UAs, (Una UA, o Unidad Astronómica, es la distancia media que separa a nuestro planeta del Sol, y equivale a 150 millones de kilómetros).

Un enjambre de rocas espaciales

Según los cálculos actuales, se ha descubierto el 90 por ciento de los asteroides más peligrosos, que son aquellos que miden más de un kilómetro de longitud. Son estos los que suponen un riesgo auténtico de destruir la civilización humana.
La mayoría de las rocas que están por descubrir son pequeñas y no supondrían un riesgo fatal para la civilización, como lo sería un asteroide de más de un kilómetro de tamaño

«Mientras que ningún NEO amenaza con impactar contra la Tierra en el próximo siglo y hemos descubierto la mayoría de los grandes», dijo recientemente Lindley Johnson, de la Oficina de Defensa Planetaria, «aún faltan muchos por encontrar entre los pequeños y potencialmente peligrosos».
Un objeto de tamaño similar, de cerca de 20 metros, provocó en 2013 una explosión en el cielo que causó heridas a más de 1.200 personas en la ciudad rusa de Chelyabinsk, a causa sobre todo de la rotura de cristales. Y se cree que una roca de 37 metros provocó el evento de Tunguska, cuando un asteroide estalló después de entrar en la atmósfera en junio de 1908, arrasando más de 2.000 kilómetros cuadrados de tundra.
Además de la detección desde telescopios de Tierra, tanto la Agencia Espacial Europea (ESA) como la NASA preparan investigaciones para diseñar sistemas de defensa contra asteroides, basados en la detección temprana y en desviar las rocas de su rumbo de colisión. A este fin se encargan por ejemplo la «Asteroid Redirect Mission», que pretende usar motores para desviar rocas, o la «Asteroid Impact Mission», que se centrará en usar la energía cinética para apartarlos de su trayectoria.

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miércoles, 21 de septiembre de 2016

¿Quieres saber si un asteroide pasa ahora mismo cerca de la Tierra?

Una nueva web del Centro de Planetas Menores da información completa sobre los sobrevuelos de las rocas espaciales


Casi todos los días, un asteroide conocido pasa a pocos millones de kilómetros de la Tierra. Para que el público interesado pueda saber cuándo ocurre, dónde se encuentra y cuál es peligro de impacto real, los científicos del Centro de Planetas Menores y voluntarios de la Oracle Corporation han lanzado una web que da información de última hora sobre los asteroidesgrandes y pequeños que se acercan a nuestro vecindario.
El servicio se llama Daily Planet Minor, un nombre que combina el del periódico de Superman en la ficción (Daily Planet) con la forma histórica de nombrar a los asteroides, planetas menores. «La mayoría de las personas no se dan cuenta de lo comunes que son los sobrevuelos de asteroides», explica Matt Holman, director del Centro de Planetas Menores y astrónomo del Centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica (CfA). «Queremos que el Daily Planet Minor eduque a los lectores de una manera entretenida, por lo que la próxima vez que vean un titular fatalista sobre asteroides, sabrán dónde ir para encontrar los hechos».

Cuando una roca pase cerca de la Tierra, el Daily Planet Minor listará el sobrevuelo del asteroide junto con el tiempo y la distancia de su máxima aproximación. En los días sin sobrevuelo cósmico, el informe incluirá un asteroide recién descubierto. También destacará un artículo de la prensa diaria.
Herramientas interactivas de la web permitirán a los visitantes responder preguntas como ¿qué asteroides tienen el mayor riesgo de impactar la Tierra? o ¿cuáles son los asteroides a los que será más fácil viajar?
«Los seres humanos son criaturas visuales. Y aunque nuestro público objetivo es todo el mundo, incluso los expertos pueden entender mejor los datos si se visualizan bien», subraya DJ Ursal, de Oracle. «Un proyecto como este hace que la gente amplíe sus mentes», dice Jeremy Ashely, vicepresidente del grupo Oracle.
El descubrimiento y seguimiento de objetos cercanos a la Tierra y otros planetas menores se basa en el éxito de la cooperación de universidades e instituciones astronómicas que llevan a cabo las encuestas, la obtención de observaciones críticas de seguimiento, la determinación de la órbita y los cálculos de probabilidad de impacto. Estas actividades esenciales están organizadas y apoyadas por la NASA a través de la financiación y la gestión programática, así como por el apoyo institucional del Observatorio Astrofísico Smithsonian y otras instituciones como el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL).

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miércoles, 7 de septiembre de 2016

Lo que necesita saber sobre Bennu, el asteroide que podría destruir nuestra civilización

La NASA lanzará este 8 de septiembre la sonda OSIRIS-REx con la misión de aterrizar en un meteorito que podría colisionar con la Tierra en los próximos 200 años y del que extraerá muestras.


La NASA tiene previsto lanzar este jueves la sonda OSIRIS-REx desde Cabo Cañaberal (EE.UU.) rumbo al asteroide Bennu, un cuerpo celeste que orbita nuestro sistema Solar con una trayectoria que entraña una pequeña probabilidad de colisión con la Tierra, informa el portal Space.
El objetivo de la sonda espacial OSIRIS-REx, cuya misión supone un desembolso de 800 millones de dólares, pasa por alcanzar y posarse en Bennu en 2018, regresando después a nuestro planeta en 2023 con muestras del asteroide. Estas muestras permitirán a los científicos conocer mejor nuestro Sistema Solar y les ayudará a preparar una estrategia para hacer frente a asteroides que puedan chocar contra nuestro planeta.


¿Qué tiene de particular Bennu y cómo podría colisionar con la Tierra? Rico en carbono y con una anchura de 500 metros, Bennu fue descubierto el 11 de septiembre de 1999 por el proyecto LINEAR (Lincoln Near Earth Asteroid Research).


Sus dimensiones, según expertos de la agencia espacial estadounidense, podrían indicar que su densidad es menor a la de una roca, pudiendo estar hueco en su interior.
Su órbita y la de la Tierra se cruzan cada seis años, aproximándose entre sí hasta unos 300.000 kilómetros. Por esta razón, los científicos estiman que existe una probabilidad entre 2.500 de que Bennu choque contra la Tierra, pasando primero entre nuestro planeta y la Luna en 2135 para, a finales del siglo XXII, chocar eventualmente con nosotros.
El impacto del cuerpo celeste con la Tierra sería lo suficientemente potente como destruirla parcialmente.

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La NASA lanza una sonda para hallar pruebas de vida en un asteroide

El regreso de la nave espacial con muestras del suelo del asteroide está previsto en cinco años.


La NASA ha lanzando este jueves una ambiciosa misión de siete años que correrá a cargo de la sonda espacial robótica OSIRIS-REx. El aparato deberá alcanzar el asteroide Bennu y extraer de su superficie muestras de tierra y grava para buscar en ellas moléculas orgánicas.
OSIRIS-REx tardará dos años en acercarse al asteroide, una roca de color negro y 487 metros de longitud, cuya superficie mapeará durante un año. Después la 'tocará' durante tan solo cinco segundos para disparar gas nitrógeno sobre superficie y 'aspirar' unos 60 gramos de muestra, explica el portal Phys.org.


Los científicos creen que el asteroide tiene 4.500 millones de años de edad y que su superficie llena de carbón puede contener algunas pruebas sobre el origen de la vida en la Tierra o en alguna otra parte del Universo. La sonsa regresará a la Tierra en 2023, tras desplazarse a lo largo de 6.500 millones de kilómetros y después los científicos examinarán las pruebas en los siguientes dos años.

Otra misión es defender el planeta

"Esperamos que las muestras contengan moléculas orgánicas procedentes del Sistema Solar temprano que nos puedan dar información y pistas sobre el origen de la vida", explicó Dante Lauretta, uno de los científicos del proyecto. "Vamos a explorar un mundo desconocido", subrayó.
Otro objetivo de esta misión ambiciosa es la defensa del planeta, señala Phys.org. De hecho, Bannu es uno de asteroides cercanos a Tierra que cruzan la trayectoria de la misma de vez en cuando. La próxima vez que se acerque será dentro de 150 años, pero es importante estudiar este tipo de objetos espaciales para poder rastrearlos y prepararse para un posible impacto.

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miércoles, 3 de agosto de 2016

Perseidas con 500 meteoros por hora

La lluvia de estrellas será cinco veces más intensa la noche del 11 al 12 de agosto, a partir de las dos de la madrugada

La lluvia de estrellas de las Perseidas, en 2015 - ABC

La noche del 11 al 12 de agosto a partir de las dos de la madrugada será el mejor momento para observar la lluvia de estrellas de las Perseidas, que en 2016 se prevé cinco veces más intensa que en veranos anteriores. Si habitualmente se registran un máximo de 100 meteoros por hora, este añopodría alcanzar los 500 meteoros por hora, según informa el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), con sede en Granada.
El fenómeno se produce cada año entre finales de julio y finales de agosto cuando la Tierra atraviesa en su trayectoria en torno al Sol la estela del cometa Swift-Tuttle, lo que provoca que multitud de partículas, denominadasmeteoroides, choquen contra la atmósfera. Conforme la Tierra se va adentrando en esta nube de meteoroides, la actividad de las perseidas aumenta, explican desde el IAA-CSIC. Este año alcanzará su máximo visible en Europa durante la noche del jueves al viernes de la próxima semana.

«El cometa Swift-Tuttle completa una órbita alrededor del Sol cada ciento treinta y tres años aproximadamente, y cada vez que se aproxima a nuestra estrella se calienta y emite chorros de gas y pequeñas partículas sólidas que forman la cola del cometa», señala Alejandro Sánchez, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) que estudiará las perseidas este año.
La mayoría de los meteoroides desprendidos del Swift-Tuttle son tan pequeños como un grano de arena y cuando se cruzan con nuestro planeta impactan contra la atmósfera a una velocidad de más de 210.000 kilómetros por hora, equivalente a recorrer nuestro país de norte a sur en menos de veinte segundos. El choque produce, en estos fragmentos, un aumento de temperatura de hasta 5.000 grados en una fracción de segundo, lo que hace que se desintegren y emitan un destello de luz que recibe el nombre de meteoro o estrella fugaz.

Grabar las Perseidas desde la estratosfera

Esta desintegración ocurre a gran altura, normalmente entre los 100 y los 80 kilómetros sobre el nivel del suelo.
Las partículas más grandes (del tamaño de un guisante o mayores) pueden producir estrellas fugaces mucho más brillantes que reciben el nombre debólidos, continúa el comunicado del IAA-CSIC, que en colaboración con la Asociación AstroINNOVA y el grupo Daedalus lanzará la noche del 11 al 12 de agosto una sonda para grabar por primera vez, en color y alta definición, esta lluvia de estrellas desde la estratosfera.
«Entre las ventajas de la observación de meteoros desde la estratosfera se encuentran la nula absorción atmosférica, el hecho de que la luz de la luna no contribuye negativamente, lo que es relevante este año, y la ausencia de contaminación lumínica. Así, es posible realizar observaciones astronómicas con ventajas muy similares a las que se pueden realizar desde el espacio pero con un coste mucho menor», subraya Alejandro Sánchez (IAA-CSIC).
Esta misión se enmarca dentro de demostraciones del proyecto ORISONpara el desarrollo de una infraestructura permanente de observación estratosférica.

Con este estudio de las lluvias de meteoros se mejorarán los cada vez más necesarios modelos de previsión de actividad. Las lluvias de estrellas pueden tener efectos perniciosos en algunos satélites en órbita terrestre, explican desde la IAA.
El Instituto de Astrofísica de Andalucía participa en tres actividades de divulgación que tendrán lugar en Sierra Nevada (Granada), en el observatorio de La Sagra (Puebla de don Fadrique, Granada) y en el observatorio de Calar Alto (Almería), en colaboración con Cetursa, el grupo Collados y la empresa Azimuth respectivamente.

Cómo observar la lluvia de estrellas

Este año la Luna interferirá en la observación del fenómeno, que aparecerá en el cielo en fase creciente. Por eso los expertos recomiendan observar la lluvia de estrechas a partir de las dos de la madrugada, cuando está previsto el primer ciclo de actividad y la Luna tendrá menos efecto.
«Estas estrellas fugaces podrán aparecer en cualquier lugar del cielo. Por su trayectoria parecen proceder de un punto situado en la constelación de Perseo, y de ahí proviene el nombre de las perseidas», señala Marcos Villaverde, miembro de la empresa Azimuth que coordina las actividades de divulgación en el observatorio de Calar Alto.
Sin embargo, no se recomienda observar directamente hacia esta constelación, sino a unos cuarenta grados de la misma (buenas constelaciones guía pueden ser Tauro, la Osa Menor o Andrómeda).
Para disfrutar de las perseidas no es necesario utilizar telescopios ni ningún otro tipo de instrumento óptico. Solo es necesario observar el cielo desde algún lugar lo más oscuro posible y lejos de la contaminación lumínica de las ciudades.

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miércoles, 4 de mayo de 2016

Se recomienda no parpadear: Una rápida lluvia de meteoros iluminará los cielos mundiales esta semana

Los expertos advierten de que la velocidad a la que caen estos meteoros es muy alta y de hay que estar atentos para poder apreciar el fenómeno.

David Kingham / CC BY-NC-ND 2.0

Dos veces al año la Tierra choca con un anillo de 'escombros' que son meteoros desgajados del cometa Halley, informa 'The New York Times'. Dichos restos del cometa denomindos Eta Acuaridas se produjeron hace aproximadamente un centenar de años.
Alcanzarán su punto álgido la noche del próximo jueves al viernes, cuando se podrán observar hasta 60 meteoros por hora. La lluvia comenzó el pasado 19 de abril y alcanzará su máxima fuerza este 5 de mayo. Terminará en torno al próximo 28 de mayo. El otro momento del año en el que la lluvia nos visita tiene lugar en octubre.
Se trata de meteoros muy rápidos que ingresan en la atmósfera a una velocidad de entre 60 y 70 kilómetros por segundo. Además son muy brillantes y dejan una estela muy larga a su paso generando un fenómeno muy llamativo.
"Si parpadeas, no vas a poder verlos ya que se mueven muy rápido", señala Bill Cooke, astrónomo de la Oficina de Medio Ambiente sobre Meteoritos de la NASA. Los meteoros, que a menudo no son más grandes que un grano de arena, pueden golpear con una fuerza equivalente a una bala, según Cooke. "Es por eso que dejan rayas brillantes en la atmósfera. Poseen una gran cantidad de energía".
El hemisferio sur será el mejor lugar para disfrutar del espectáculo y, de manera especial, las cercanías del ecuador terrestre. No es necesario disponer de ningún instrumento especial para observarla pero es recomendable verlas desde un lugar oscuro y despejado.


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La NASA visitará el asteroide Bennu para confirmar si puede impactar con la Tierra

La misión OSIRIS-REX será lanzada en septiembre y regresará con muestras de la roca espacial en 2023

Recreación artística del impacto que creó el asteroide Bennu - NASA's Goddard Space Flight Center Conceptual Image Lab

La trayectoria del asteroide Bennu es incierta, lo que deja abierta una pequeña posibilidad de impacto contra la Tierra a finales del siglo XXII. La roca también es un registro de la historia de nuestro sistema solar y contiene información sobre el origen de la vida. Estas características hacen de Bennu el objetivo perfecto para la NASA.
La misión OSIRIS-REX será lanzada en septiembre para salir de dudas sobre el riesgo de impacto y para traer muestras inéditas a la Tierra.
Bennu es entre 4.000 a 5.000 veces más masivo que el meteorito que explotó sobre Chelyabinsk en Rusia en 2013. «Para predecir con precisión su evolución orbital futura, tenemos no sólo que entender la fuerza de la gravedad, sino fuerzas térmicas en el asteroide que pueden alterar significativamente su camino. Así que vamos a estudiar no solo la emisión térmica que sale de Bennu, sino que también vamos a producir un modelo global para asegurarnos de entender la dinámica subyacente; así podremos predecir de forma precisa dónde estará Bennu en el futuro, y aplicarlo a otros asteroides peligrosos, para realmente entender los riesgos de impacto», explica Dante Lauretta, investigador principal de la misión OSIRIS-REx., en un vídeo de la NASA.
Lauretta subraya además, el interés de este objeto para la ciencia planetaria. «Es una gran aventura para explorar un mundo desconocido. Vamos a alcanzarlo y a tocarlo, y entonces vamos a traer un tesoro en forma de muestras a la Tierra para el análisis científico. Para mí no hay nada más excitante que eso».
«Queremos entender el origen de la Tierra, el origen de la Luna, de otros planetas terrestres, pero las historias tempranas de esos objetos están borradas. Los asteroides registran las fases iniciales del sistema solar, así que son realmente una cápsula del tiempo del principio del sistema solar», expresa el científico. «Mi sueño es que encontremos algo único, algo no representado en las colecciones de meteoritos actuales: material rico en orgánicos en la superficie de este asteroide, que contenga toda clase de tesoros científicos sobre el origen de la vida y la evolución molecular orgánica en el sistema solar».
OSIRIS-REx llegará a Bennu en 2018. Una vez que el equipo esté listo, usarán un sistema de adquisición TAG-SAM (Touch and Go-Sample) para conseguir una muestra de la superficie. «Contamos con un sistema único para descolgar este TAG-SAM en la superficie. Entonces aplicaremos gas nitrógeno a alta presión para agitar el suelo, creando una especie de filtro de aire gigante. Todo el proceso durará cinco segundos y el portador de la muestra volverá a la nave», explica Lauretta.
La razón para estar tan poco tiempo en contacto con la superficie del asteroide es el ambiente de baja gravedad, que produce que cualquier dispositivo que se acerque tienda a rebotar. Precisamente, el diseño del TAG-SAM aprovecha este efecto para realizar mejor su trabajo. La misión culminará con la vuelta a la Tierra con su muestra en el interior en 2023.


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